miércoles, 23 de diciembre de 2015

Conciencia social y ética socialista frente a la racionalidad económica capitalista

Carlos Mendoza Pottellá

En Los cuentos del Arañero, narra Chávez su reencuentro con un campesino: “Entonces él muy alegre me dice: “Hugo, te  doy las gracias”. “¿Por qué?” “No, ya yo me arreglé”. “¿Qué es eso, qué significa?” “Bueno, el tractor que me prestaste.” Yo no se lo presté, se lo prestó el gobierno revolucionario, yo ni sabía que a él le habían prestado un tractor a crédito. Ahí me detengo, lo agarro por el hombro y le pregunto: “¿Qué es lo que has hecho con el tractor?, ¿cuántas hectáreas has sembrado?” “No, yo ahora no siembro, chico. Ahora lo que hago es alquilar el tractor y me he ganado ya como veinte millones de bolívares, compré una casa nueva, ahora soy rico”. Fíjense la parte de la conciencia, él cree que eso es bueno. Yo lo regañé y le dije: “Tú eres un…”. Bueno no voy a decir la palabra. “¿Cómo tú vas a hacer eso?” Estaba explotando a sus hermanos porque tenía un tractor. Lo mismo que a él le hicieron durante mucho tiempo los dueños de la máquina, que le alquilaban el tractor y le quitaban un ojo de la cara, y todo el dinero, toda la ganancia se la llevaba el dueño de la máquina. Y esos campesinos trabajando toda la vida y nunca salieron de la miseria, esa es la verdad, ese es el capitalismo, esa es la perversión del capitalismo”.
Luis Britto García, “Regalos sin Navidad” en  www.eljoropo.com, diciembre 2015.

Ante la necesidad de aportar una explicación a la derrota electoral bolivariana, el Profesor Britto García apela a la anterior cita de Los Cuentos del Arañero. Debo decir que esas consideraciones me llevan a colegir que tanto el citado como el que cita subestiman el peso de 500 años de racionalidad económica capitalista y la evidente circunstancia de que en estos 16 años de intento de construcción de un socialismo renovado, del Siglo XXI, el mensaje redentor, de conciencia y justicia social, de solidaridad y de todos los valores que se asocian al pensamiento socialista a  ha sido superado con creces por la cultura del emprendimiento individual y egoísta, promovida cada día con mayor intensidad y novedosos medios de manipulación de la conciencia colectiva.
Lo peor es que a esa superación han contribuido muchos de los pretendidos constructores socialistas, la mayoría por ignorancia y no pocos por malicia y aplicación, precisamente, de la racionalidad capitalista imperante en el entorno para el beneficio personal.
El dictum neoliberal según el cual no hay otro mecanismo más eficiente que el mercado para la asignación de los recursos escasos no ha podido ser desmentido por una planificación pretendidamente socialista que intenta eludir las complejidades de la realidad y dar saltos en el vacío, a menudo haciendo aguas en escenarios de pajaritos preñados, como es evidente en nuestra industria petrolera, que lleva 10 años programando incrementos de la producción hasta 6 millones de barriles diarios, mientras que presenta desde entonces una real declinación anual de ese indicador. Mucho menos posibilidades tienen los sueños preindustriales con el conuco como modelo de organización de la producción rural.
Para los creadores del pensamiento socialista contemporáneo,  desde hace más de siglo y medio, la construcción del socialismo pasa por la superación del capitalismo, por el desarrollo de las fuerzas productivas y la conciencia del poder de las clases trabajadoras. Muchas cosas han sucedido desde entonces, entre ellas los fracasos de esa construcción en sociedades preindustriales, pero los sueños con una sociedad más justa que el capitalismo depredador, el cual concentra las riquezas de la humanidad en un ínfimo porcentaje de ella, continúan inalterables y vigentes.
Por todo ello, la consolidación de una ética y pensamiento socialistas sigue siendo una tarea por cumplir para quienes seguimos sosteniendo esos ideales. Pero, por eso mismo, por ser una tarea pendiente, no cumplida y muy lejos de serlo dado el comportamiento de los que se proclaman socialistas, no podemos cargar las culpas de la inexistencia de esa ética y pensamiento sobre los agentes económicos activos, compelidos a actuar según la racionalidad vigente, so pena de ser aplastados por las fuerzas del mercado.
Volviendo a la cita que encabeza este artículo, podemos analizar unas hipotéticas circunstancias del beneficiario del tractor:
Siendo propietario de una parcela de 10 hectáreas, se encuentra en posesión de un medio de producción suficiente para trabajar 100 hectáreas. ¿Qué debe hacer después de preparar su parcela, teniendo disponible el 90 por ciento de la capacidad de esa maquinaria?  La respuesta es obvia, si en su vecindario hay otros productores que no poseen ese recurso. No se trata, simplemente, del afán de lucro y explotación, o de que a la oportunidad la pintan calva. Es, en términos de cualquier economista, utilización eficiente del recurso.
En este caso, la asignación ineficiente fue hecha por el Estado. Si se quería evitar la explotación de unos sobre otros, ha debido hacerse una asignación colectiva, evaluando los requerimientos generales. Y aquí entramos en uno de los nudos gordianos de la cuestión: ¿Con cuáles criterios de eficiencia, justicia y oportunidad se realiza esa asignación? ¿Cuál es la incidencia de métodos corruptos y clientelares en ese proceso?
Otro aspecto de la cuestión es que, en un espacio socioeconómico en el que privan los valores capitalistas, la búsqueda del lucro, en sí misma y mientras no transgreda las leyes vigentes, no es un delito punible aunque pueda ser  poco presentable entre promotores del socialismo. Y ese comportamiento es más difícil de objetar en un ambiente en el que cualquier trámite, permiso, alcabala, entrada o constancia se convierte en una oportunidad para el lucro ilegal de personeros del Estado en todas sus instancias. Los ejemplos sobran, como cuando se escuchan testimonios sobre el costo efectivo de la asignación en usufructo de una vivienda supuestamente gratuita.
La ética comercial capitalista está en el ambiente, rezuma por todos los poros de esta sociedad, la ética socialista tiene que ser promovida, justificada por la acción ejemplar de sus promotores y de hecho, impuesta por medios coercitivos antes de convertirse en conciencia social.
CMP, 23-12-2015


domingo, 5 de abril de 2015

PRENSA PETROLERA - DOCUMENTOS Nº 7




Documentos de Prensa Petrolera Nº 7

Copia Fascimilar

En esta edición de sus "Documentos", Prensa Petrolera reprodujo la ponencia presentada en el Primer Congreso Venezolano de Ciencia y Tecnología, organizado por el CONICIT en 1975,  por el Equipo de Investigación del Postgrado en Economía y Administración de los Hidrocarburos de la Universidad Central de Venezuela.

Tuve la honra de participar en ese equipo, bajo la conducción de Francisco Mieres y en colaboración con Carlota Pérez, Sara Aniyar, Carmen Cecilia Sánchez y María Auxiliadora Hernández de Barbarito.

Ese postgrado, uno de los primeros del país, el año pasado cumplió cuarenta años de haber sido fundado. 

En el más completo de los olvidos, apabullado por el indignante mutismo de la comunidad docente y dirigente de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. 

Fue inicialmente una Maestría con su correpondiente equipo de docentes investigadores a dedicación excusiva, añadiéndose luego una Especialización en Política y Comercio Petrolero Internacional. 

Hoy ha quedado limitado a un escuálido curso de Especialización, sin planta física propia y menos aún personal docente a tiempo completo, condiciones en las que ha sido colocado por las mismas fuerzas promotoras de la ignorancia petrolera - seguidoras de los dictados del Consenso de Washington-  que eliminaron la materia Economía y Política del pensum de la Escuela de Economía de esa misma Facultad, con argumentos tan peregrinos como ese que reduce la economía y política petrolera a tema para expertos, preferiblemente ingenieros no contaminados de resabios sociológicos, y por tanto, innecesario para el ejercicio de una carrera como economista venezolano.

El tono enfático que utilizo tiene que ver con la circunstancia particular de haberme quedado sin materia que dictar en dicha Escuela en 1989 y haber sido acusado de que mi defensa de la necesidad de estudiar estos temas era una "defensa del conunco".

Presento, entonces, las reflexiones de un grupo multidisciplinario sobre temas que hoy, 40 años después, siguen en el tapete.












viernes, 3 de abril de 2015

Vínculo al Blog PETROLEOVENEZOLANO

Mi blog petrolero:

Invito a mis lectores a conectarse

http://petroleovenezolano.blogspot.com 


En mi blog petrolero incluyo todos los materiales vinculados con el tema, incluídos los que presento en este blog personal.
Carlos Mendoza Pottellá

Prensa Petrolera: Documentos Nº 8


PRENSA PETROLERA
Documentos Nº 8

Copia fascimilar











jueves, 26 de marzo de 2015

Documento Nº 6 de PRENSA PETROLERA

PARA LA HISTORIA


Edición especial de 
Prensa Petrolera


Continuamos la reproducción fascimilar de ejemplares de PRENSA PETROLERA, el boletín quincenal publicado entre 1971 y 1975 que difundía las advertencias de Juan Pablo Pérez Alfonzo, las cuales se confirman en las siguientes cuatro décadas, hasta nuestros días. 

Lamentablemente, estas recomendaciones no escuchadas le confieren el carácter profético que el propio Pérez Alfonzo les negaba, porque no quería que se cumplieran esos pronósticos, sino que se tomaran las medidas que los evitaran. 

Precisamente, fueron aquellos que se burlaban de sus diagnósticos, quienes lo apodaron "el brujo de Los Chorros" para riculizar sus planteamientos... y para seguir medrando privilegiadamente de esas circunstancias lesivas del interés nacional . Y por eso mismo, el cognomento de "Profeta"  era el que más le idignaba.  


Pérez Alfonzo Responde al MAS



lunes, 23 de marzo de 2015

Prensa Petrolera Número Promocional de Mayo 1971 y Nº 1


Para la Historia:

Hace cuatro décadas, en mayo de 1971,
apareció el número promocional de la publicación

Prensa Petrolera

Boletin Quincenal que recogió las ideas
de Juan Pablo Pérez Alfonzo sobre la política petrolera venezolana e internacional hasta 1976.

Con orgullo presento los números
Promocional y Nº 1 de esa publicación.